Galeano, E. (2016). El Libro de los Abrazos. Moro. http://epublibre.org/libro/detalle/3044



En esta obra, compuesta por 191 escritos, Galeano logra fijar, mediante la palabra, el espíritu de época que atravesaba a las subjetividades latinoamericanas hacia finales de la década del ‘80. La palabra, en esta obra, deja marcas y transforma al cuerpo; la hoja es como campo de batalla contra todos, en defensa de los nadies, direccionando cada punto y cada espacio hacia quienes pretendieron escribir la historia por considerarse ganadores. La palabra como azote, para que no sea devorada por las densidades de la Memoria. La palabra que rompe el silencio y se convierte en conjuro, y así es rescatada de las garras del olvido.  


El Libro de los Abrazos conjuga en un solo material una vasta cantidad de textualidades: experiencias, sueños, reflexiones, frases populares, graffitis del mundo, poemas y anécdotas tanto de Eduardo Galeano como de sus conocidos. Mediante una exquisita aplicación de los recursos literarios más diversos, el autor va entretejiendo un memorial de los nadies, donde las voces y pensamientos se enlazan y amplifican, uniéndose en su particularidad, para dar voz a sujetos excluidos, perseguidos, asesinados o exiliados a lo largo de las tierras latinas y europeas. 


El 1989, año de publicación del libro, fue una fecha clave para la historia moderna. Es imposible apuntar acá todos los eventos sociales, políticos y culturales que atravesaron al mundo en esos meses. Sólo por señalar alguno de los más importantes: el Muro de Berlín es derribado, lo que provoca grandes crisis al interior de la URSS; hay grandes protestas en China; Estados Unidos lanza el Voyager 2 al espacio y en América Latina varios países (Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina) atraviesan elecciones presidenciales donde salen triunfadores candidatos agrupados en torno al Consenso de Washington, quienes aplicarían políticas económicas neoliberales (ajuste fiscal, privatización de servicios públicos, dolarización de la economía, etc).


Uno de los libros publicados aquél año fue El Libro de los Abrazos (de ahora en adelante El Libro…) de Eduardo Galeano. Este material será clave para entender el momento que se avecinaba y, a la posteridad, dará cuenta de pedazos de aquél mundo bipolar que se encontraba en su etapa final.  El mundo estaba cerrando una etapa (la Guerra Fría) para dar comienzo a otra (la globalización neoliberal) que ofrecería al capitalismo como única narrativa política posible. 


Si observamos a El Libro… bajo ese contexto, se puede entender la vital importancia de lo escrito por Galeano. Es que, a la luz de la historia, este libro fue una profecía de todo lo que vendría a continuación. Si hay algo que rescatar de este libro, es su llamado a la comunidad, a la comunión, entendida como esta común-unión de los pueblos latinoamericanos. Frente a la instalación del neoliberalismo en América, que pretendía re-escribir la historia del continente a la luz de la innovación tecnológica del capital y la desregulación de los mercados, El Libro… funciona como antídoto para no perder contacto con el pasado y también, por consiguiente, con el presente, para no olvidarse que somos en comunidad, no en la individualidad propuesta por el neoliberalismo. Por eso mismo dice Galeano:


“la dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie; en cárceles y cuarteles y en todo el país, la comunicación era delito.” (2016. “Celebración de la voz humana /2” pàrr. 3) 


Si observamos a simple vista, El Libro… no tiene un hilo conductor o temática común que atraviese a todos los textos, pero al profundizar en el trabajo de Galeano podemos encontrar una sutil intertextualidad que enlaza, uno a uno, a todos los textos. Me refiero a que, a modo de ejemplo, el texto A tiene un elemento que comparte con el B, y el texto B comparte un elemento con el texto C y así sucesivamente. Esta intertextualidad sutil, casi efímera, también le da sentido al título. Los textos, gritos desesperados de memorias largamente silenciadas, se abrazan unos a otros pero nunca dejan de perder su esencia, su particularidad, su fueguito. 


Será bajo el poder de la palabra-recuerdo donde Latinoamérica se abrace con España. donde el exilio se abrace con el regreso y donde los silenciados se aferren a la palabra con todas sus fuerzas. Este libro magnífico posibilitó resignificar la función de la palabra en un momento (a nivel latinoamericano) en el que, primero, las dictaduras habían forzado a los pueblos al silencio a punta de tanques y cañones y luego la globalización pretendía borrar esos registros mediante la universalización de la experiencia brindada por el mercado y los medios. Esta actividad de re-escritura de la vida, que se vincula con la etimología de “recuerdo” propuesta al comienzo del libro, expone una doble intención: por un lado, actualizar las memorias; por otro, re-vivir. Cuenta Galeano (2016) que él cambió su nombre a los 19, cuando comenzó a escribir, y ese acto le permitió “nacer de nuevo”. El acto de (auto)enunciación es algo inaplazable, se filtra por los poros de la enorme red de vigilancia y poder que busca mantener en silencio:


Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada.(Galeano, 2016. “Celebración de la voz humana /2”, párr. 5).


A través de los diversos temas que atraviesan estos textos, El Libro...  es una apuesta por la palabra, por romper el silencio. A nivel político, Galeano se juega una apuesta fundamental contra la empresa  del neoliberalismo: romper los lazos sociales y disolverlo todo en un globalismo que ignora las historias de quienes apostaron por un mundo diferente. Los diagnósticos, reflexiones y profecías de Galeano, a 31 años de su publicación, todavía son de gran utilidad para pensar la situación actual de América Latina. Y, por sobre todo, invita a escribir en comunidad. A escribirse y a escribirnos, a no perder el miedo a soñar y luchar por un futuro mejor para estas latitudes. Galeano nos invita a nacer, como nació él cuando cambió su nombre, mediante la escritura de nuestra propia memoria, descubriendo la magia de la palabra. Por todo eso, El Libro de los Abrazos es de lectura obligatoria para todo aquél que se reconoce como hijo o hija de la revolución, como parte de los nadies que caminan este mundo y que van por ahí, brillando y encendiendo a otros fueguitos. ardiendo de vida. 


"Habíamos comido miedo al desayuno, miedo al almuerzo y a la cena, miedo; pero no habían logrado convertirnos en ellos”. (Galeano, 2016. “El desafío”, párr. 2)



En este artículo, Slavoj Zizek reflexiona acerca de las constantes huelgas en Francia, el fin de la utopía que encarnaba Macron y el trazado de un nuevo horizonte revolucionario 


Mediante un sorpresivo tuit, la directora del Fondo Monetario Internacional le comunicó al mundo que abandonaba su histórico puesto con la intención de ocupar la presidencia del Banco Central Europeo. Será suplantada por David Lipton, quien estará en el cargo de manera interina hasta las próximas elecciones de directorio en Octubre.

  "Me gustaría una ley que pueda habilitar la revisión de muchos juicios injustos" dijo la diputada en una entrevista para TN, retomando la discusión sobre la figura de la Obediencia Debida. 


Hoy, viernes 28 de junio, en el Día Internacional del Orgullo LGBT+, la jueza Marta Yungano condenó Mariana Gómez a un año de prisión en suspenso por besarse con su esposa en el espacio público. La medida fue repudiada por diversas organizaciones de Derechos Humanos en todo el país.

Foto de Mariana Leder Kremer/LegüeraProduAcciones

Fernández dijo que "es más que evidente cuan lejos está la Argentina de empezar a crecer si se sigue este camino". El candidato por el Frente de Todos se reunió con Alejandro Werner, un enviado del FMI, en un marco de "absoluto respeto". El organismo internacional está reuniéndose con candidatos a la presidencia. Fernández remarcó que no podemos "exigirle más esfuerzo a nuestro pueblo".

Al menos 20 trabajadores de la empresa fueron secuestrados y torturados en Campo de Mayo.  La mayoría continúan desaparecidos. Muchxs eran activistas laborales. La empresa le entregaba su información a los militares.








Esta información se desprende de la megacausa por los crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos que funcionaron en Campos de Mayo durante la ultima dictadura cívico-militar.


Según la investigación, los ejecutivos de la compañía dieron información sobre lxs trabajadores a la dictadura. La mayor parte de ellxs luchaban por mejores condiciones laborales y salarios mas justos, algunxs siendo delegadxs de la comisión sindical interna de Mercedes-Benz. La información descubierta expone el estrecho vinculo que habia en aquella época entre el aparato militar y el sector económico privado.


Estos datos claves se desprenden de las declaraciones de testigos vertidas entre el 22 de mayo y el 19 de junio ante el Juzgado Penal Federal Oral No.1 sobre los secuestros y desapariciones de siete trabajadores entre 1976 y 1978, de los cuales seis continúan desparecidos: Alberto Francisco Arenas, Juan José Mosquera, Jorge Alberto Leichner Quilodran, Alberto Gigena, Diego Eustaquio Núñez y Fernando Omar Del Contte.  El único sobreviviente fue Héctor Aníbal Ratto.


Esta no fue la primer vinculación entre Mercedes-Benz y la dictadura cívico-militar. La política económica liberal implementada por los militares benefició de varias maneras a esta empresa, ya sea generando políticas de promoción de inversiones, exenciones fiscales, brindando facilidades de exportación  e incluso absorbiendo el Estado la deuda de la empresa. En 1979, Mercedes-Benz dominaba el 92% del mercado local de colectivos.

Durante la década de 1970, los conflictos laborales aumentaron dentro de la empresa. Los trabajadores expresaron demandas con respecto a los salarios y mejores condiciones de trabajo, y obtuvieron algunas victorias. Sin embargo, con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, las cosas cambiaron. Al menos 20 trabajadores de Mercedes-Benz fueron víctimas de crímenes de lesa humanidad. De ellos, 15 siguen desaparecidos hasta nuestros días. Esta represión tuvo un profundo impacto en la disciplina de los trabajadores.

Fuente: C.E.L.S.